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La piel desvitalizada y sin brillo tiene solución. La piel es muy importante a la hora de mejorar el aspecto global de una persona.

Incluso estando estructuralmente muy bien, luciremos muchísimo mejor tratando nuestra piel; dejándola jugosa, homogénea en color, con un punto de brillo y de tersura. Como un regalo de formas preciosas, que no luce de la misma forma envuelto en un papel arrugado y sucio.

¿Cuándo debería comenzar a cuidar mi piel?

Todo dependerá del tipo de piel que a uno le haya tocado al nacer, y de cómo haya tratado esa piel a lo largo de la vida.

Suelo usar como ejemplo una partida de cartas. Es decie, a uno le pueden tocar unas cartas buenas, y jugarlas muy bien. También podemos jugar mal unas buenas cartas, y el resultado empeorará, aunque sigamos posiblemente ganando. Cuando tocan malas cartas (en este caso pieles muy secas, muy claras, con tendencia a mancharse o a tener cáncer), es cuando nuestra piel más necesitará ser cuidada, porque tenemos muchas posibilidades de tener un mal resultado.

Como norma general, es habitual que las pieles grasas necesiten más cuidados de jóvenes para controlar el acné, pero luego suelen envejecer más despacio que las pieles secas. También observamos que pieles oscuras suelen tener más problemas de pigmentación en forma de melasma o por haber tenido heridas o granos que las pieles más claras, que suelen tener más manchas relacionadas con el fotoenvejecimiento.

Las personas fumadoras, con hábitos de vida muy expuestos de forma continua al sol, quienes usan medicamentos inmunosupresores tienen habitualmente una piel más arrugada y, en algunos casos, con más propensión a desarrollar cáncer de piel.

¿Existen cremas efectivas para cuidar mi piel?

Sí que las hay. La crema más importante de todas es el protector solar. Podemos optar por el más básico (aunque siempre conviene que sea de buena marca), y lo ideal al menos en la cara es que sea FPS 50+. Además, debe cubrir rayos UVB y UVA.

Por otro lado, podemos elegirlo con o sin color, y puede tener un plus en función de la piel que queramos proteger; minerales para pieles reactivas, específicos para rosácea, que aguanten el sudor en caso de deportistas, con despigmentantes para melasma, con ayuda para reparar pequeño daño cromosómico en gente con tendencia a tener cáncer de piel, en spray para zonas con pelo, etc. El mercado es muy amplio tanto en prestaciones como en texturas.

La segunda crema más importante es el retinol. El retinol ayuda a mantener la zona superficial de la dermis fina, y a volver más densa y gruesa la zona profunda, lo que le da aspecto jovial y jugoso. Entre sus múltiples ventajas para la piel está su capacidad para atenuar manchas, combatir las arrugas, reducir el tamaño de los poros o estimular la síntesis de colágeno.

Luego hay múltiples moléculas que aportan beneficios y que iré desarrollando en el blog, como el ácido glicólico, la vitamina C, el ácido azelaico, la niacinamida, DMAE, ácido tranexámico, y tantas otras.

¿Qué pueden hacer por mí en la clínica? ¿Qué tratamientos pueden mejorar mi piel?

Se pueden hacer muchas cosas para mejorar la piel, pero lo que más solemos utilizar es: