Tratamiento para eliminar cicatrices y queloides en Valencia
No todas las cicatrices son iguales, y los queloides, esas cicatrices que crecen más allá de la herida original, tienen sus propias reglas. Por eso no aplicamos un tratamiento estándar: estudiamos cada lesión (tipo, antigüedad, localización y tu tipo de piel) y elegimos la técnica o combinación más adecuada, desde infiltraciones y silicona hasta láser u otros procedimientos según el caso.
En Alova abordamos las cicatrices y los queloides en Valencia con un criterio estrictamente médico y expectativas claras desde el principio. En la mayoría de los casos podemos mejorar de forma muy notable el aspecto de la cicatriz, aplanarla, ablandarla, igualar su color y reducir su tamaño y controlar su tendencia a crecer, aunque conviene saber que rara vez desaparecen por completo. Ser honestos con esto forma parte del tratamiento.
El tratamiento suele requerir constancia, varias sesiones y un buen seguimiento, sobre todo en los queloides, que pueden reactivarse. Por eso el primer paso es siempre una valoración gratuita: examinamos tu cicatriz, te explicamos qué mejora es realista en tu caso y diseñamos un plan a tu medida.
¿En qué consiste el tratamiento de cicatrices y queloides?
Cada cicatriz se trata de forma diferente, según el tiempo que tenga, el motivo que la produjo, la zona donde está… Pero, en líneas generales, podemos utilizar distintos tratamientos, y de hecho en general de forma combinada:
- Productos domiciliarios como la silicona líquida o en parches.
- Infiltraciones con distintos productos para ablandarla o modificar la textura o tamaño de la cicatriz.
- Mesoterapia plaquetar (PRP).
- Láser o distintas fuentes de luz, como luz pulsada o láser de colorante pulsado para tratar el color, o láseres como Frax o CO2 para trabajar la textura.
- Ácido hialurónico o productos colagenizadores inyectables.
- Cirugía en casos seleccionados.
En función del tratamiento.
De 9 meses a 2 años
Depende del tratamiento. Entre 15-30 minutos
En función de necesidad del paciente
Beneficios eliminar cicatrices y queloides
El objetivo del tratamiento es mejorar el aspecto de la cicatriz y frenar su evolución, siempre a partir de una valoración previa. Estos son los principales beneficios que se pueden conseguir:
- Un plan ajustado a tu tipo de cicatriz. Tras evaluar la lesión, el médico determina el grado de mejora realista según el tipo de cicatriz, su antigüedad y tu piel. Así sabes desde el principio qué esperar, sin falsas promesas.
- Resultados tanto en cicatrices recientes como antiguas. La mejora es posible en ambos casos: en las recientes se puede orientar la cicatrización desde el inicio, y en las antiguas se trabaja para remodelar y suavizar la marca ya formada.
- Mejora visible del aspecto general. El tratamiento atenúa de forma notable varios rasgos a la vez: reduce el tamaño y el grosor, ablanda la dureza y uniforma el color, dejando una cicatriz menos evidente y mejor integrada con la piel de alrededor.
- Control de la tendencia a crecer. En cicatrices hipertróficas y queloides, que tienden a expandirse más allá de la herida original, el tratamiento ayuda a frenar ese crecimiento y a reducir el riesgo de que la lesión siga avanzando.
Cuidados tras el tratamiento de cicatrices y queloides
El resultado de un tratamiento de cicatrices o queloides no depende solo de la técnica, los cuidados posteriores son decisivos para que la piel cicatrice bien y para prevenir que la lesión reaparezca. Estas son las pautas generales, aunque tu médico las adaptará siempre a tu caso concreto:
- Sigue las curas indicadas los primeros días. Aplica las cremas específicas tal y como te hayamos pautado. Mantener la zona limpia, hidratada y protegida en esta fase inicial favorece una cicatrización correcta y reduce el riesgo de complicaciones.
- Protege la cicatriz del sol. La piel recién tratada es muy sensible y el sol puede oscurecerla o dejar una marca difícil de corregir. Usa protección solar alta (SPF 50+) en la zona durante varios meses, incluso en días nublados, y renuévala a lo largo del día.
- Utiliza silicona para optimizar el resultado. La silicona, en parches o en gel líquido, es uno de los cuidados con mayor respaldo para mejorar el aspecto de las cicatrices: ayuda a que queden más planas, suaves y menos visibles. Constancia y tiempo son clave para notar su efecto.
- Respeta las pautas personalizadas de tu médico. Según el tipo de cicatriz o queloide y tu tipo de piel, es posible que te indiquemos cuidados adicionales, masajes, presoterapia o revisiones de seguimiento. Esas indicaciones concretas siempre tienen prioridad sobre cualquier consejo general.
Y algo importante: si notas que la cicatriz crece, se enrojece, pica de forma intensa o duele más de lo esperado, contacta con nosotros. Los queloides pueden reactivarse, y actuar a tiempo marca la diferencia en el resultado final.
¿Qué cicatrices se pueden tratar?
Hoy en día, prácticamente cualquier cicatriz, ya sea antigua o reciente, se puede mejorar. Para el tratamiento de cicatrices existen diferentes opciones en consulta dermatológica.
¿Cuándo es el momento ideal para tratar mi cicatriz?
El momento ideal es cuanto antes. Si bien podemos trabajar incluso cicatrices muy antiguas, cuanto antes comencemos (incluso a veces con los puntos aún sin quitar), mejor será el resultado.
¿Son efectivos los tratamientos para las cicatrices?
Sí que lo son. Sólo que en algunos casos tenemos que trabajar más que en otros, y el tiempo hasta ver la mejora también varía.
Como norma general, cuantos más tratamientos se realicen y combinen, mayor será la respuesta. No hay que olvidar que es nuestro propio cuerpo el que debe remodelar esa cicatriz, y estimular a nuestro cuerpo será siempre laborioso, pero merece la pena el esfuerzo.