arrugas. ondas

Existen tratamientos para las arrugas distintos a la toxina botulínica. Cuando las arrugas no son de expresión, o cuando (incluso siendo de expresión) no se pueden tratar con toxina porque dejaría una expresión artificial, o porque el paciente no quiere usar toxina por el motivo que sea, disponemos de otros tratamientos que pueden mejorarlas o incluso quitarlas.

Estos tratamientos se realizan:

  • Rellenándolas directamente con un producto de relleno, en general ácido hialurónico
  • Generando tensión para “estirar” las arrugas. Esto se puede lograr reponiendo el volumen profundo y la estructura de la cara en general, tanto debajo de las arrugas como en los tejidos adyacentes, con productos como el ácido hialurónico o la hidroxiapatita cálcica, complementando a veces con otras técnicas como los hilos tensores.
  • Estimulando nuestro propio cuerpo con productos inductores de la fabricación propia de colágeno. Esto se puede lograr con tratamientos suaves, como mesoterapia (de plaquetas, vitaminas o bioestimulantes), así como con productos más complejos como la hidroxiapatita (Radiesse) o la policaprolactona (Ellanse)
  • Realizando otros tratamientos que estimulen la síntesis de colágeno mediante microagujas como dermapen, láseres llamados “sub-ablativos” (que no llegan a dañar marcadamente la piel) como el frax o 1550, peelings de distinta profundidad o láseres más potentes como el Erbio o el CO2, que además de forzar un recambio de la piel superficial depositan altas dosis de calor en la dermis, estimulando un trabajo a largo plazo de nuestro propio cuerpo con resultados maravillosos.

Muchas veces, dependiendo del tipo de arrugas y de la expectativa del paciente, debemos combinar distintos tratamientos, como el láser de CO2 junto con ácido hialurónico para rellenar luego las arrugas restantes.

Debes saber que…
Cuando se utilizan productos o láseres estimulantes del propio colágeno, los resultados no se ven hasta pasados varios meses, ya que nuestro cuerpo tarda unas 8 semanas en poner a punto la “fábrica” de tejido. Por ello, la mayoría de los antes y después que uno ve en la red, están separados por un mínimo de 8 a 12 meses.