Tercio inferior

El tercio inferior del rostro es una zona que tratamos cada vez con más frecuencia. Podemos mejorar:

  1. Las líneas de marioneta y el descenso de la comisura de la boca
  2. El mentón, tanto en tamaño (con la edad tiene a hacerse más pequeño y retraído), como en textura, ya que con la edad tienden a aparecer arrugas y hoyuelos en su piel
  3. El jowl, esa zona que empieza a descolgarse alrededor de los 40 años, y que pesa, haciendo que se pierda la rectitud del perfil de la mandíbula
  4. Mejorando la definición y ángulos mandibulares, que se pierden con la edad
  5. Indirectamente, al mejorar otras estructuras, mejoramos la papada
  6. Como en cualquier zona de la cara, también se puede trabajar manchas y arrugas.

¿Para quién está indicado el tratamiento en tercio inferior?

Para todas las personas, tanto hombres como mujeres. Una buena definición de la mandíbula y mentón contribuyen a tener armonía facial y aspecto jovial. Por supuesto, el tipo de tratamiento depende no sólo del sexo sino también de lo que cada paciente necesite.

De hecho, además de ser una consulta muy habitual en hombres, es una de las consultas más frecuentes en pacientes de alrededor de 37 a 45 años, ya que la pérdida de rectitud del borde de la mandíbula, y el principio de descolgamiento de la piel del jowl, es uno de los signos más precoces del inicio del envejecimiento.

¿Es doloroso el tratamiento del tercio inferior?

Es una zona en la que los tratamientos suelen molestar poco, y se lleva bien sin necesidad siquiera de crema de anestesia. Sólo cuando tratamos mentón, especialmente si queremos mejorar la textura y los hoyuelos, puede ser más molesto tanto durante el tratamiento como al día siguiente, que puede sentirse un dolor ligero en las áreas inyectadas.