Flacidez y descolgamiento facial

¿Por qué se produce la flacidez y el descolgamiento facial?

Al hablar de flacidez y descolgamiento facial tenemos que entender que no es sólo una caída como tal.

Todos los tejidos de nuestra cara van cambiando con el paso del tiempo, y todos ellos contribuyen en el envejecimiento. Según cada paciente, alguno de los factores tiene más importancia que otro.

Las estructuras que cambian son:

  1. El hueso, que también se retrae y retrocede de forma muy marcada, especialmente en hueso maxilar y la mandíbula que son los que dan la estructura principal sobre la cual se apoyan todos los demás tejidos.
  2. La grasa es uno de los principales afectados con el paso del tiempo. Disminuye de tamaño tanto en las zonas superficiales como profundas de nuestra cara, a la par que se descuelga. La única excepción es la grasa que vemos caer sobre el surco nasogeniano y la que cae en forma de jowl, que aumentan dando aspecto de persona mayor.
  3. Los músculos, que al contrario de lo que solemos pensar, en muchas zonas de nuestra cara se tensan y vuelven más rígidos, contribuyendo a ese “rictus” de la persona mayor
  4. La piel que, al envejecer, se mancha y hace más vasta en la superficie, a la par que se debilita en sus zonas más profundas, disminuyendo el sostén, tersura y jugosidad.

Es por eso por lo que, cuando hablamos de tratamientos para el descolgamiento, debemos tener un enfoque integral, trabajando todos los puntos afectados.

¿Es posible tratar la cara con productos inyectables sin que parezca luego alguien que no soy?

Es un hecho innegable que a TODOS nosotros, con el paso del tiempo, nos disminuye el volumen de los tejidos (especialmente grasa y hueso), y que eso contribuye al descolgamiento y la flacidez. Por ello, debemos desterrarnos de la idea de que inyectar volumen nos va a dejar una cara inflada.

Prácticamente todos nuestros tejidos merman con la edad, en consecuencia, las estructuras se hunden y se desplazan, los músculos cambian la forma de moverse y no tienen soporte, incluso aparecen sombras donde no las había. Esto se puede ir reponiendo, de forma sutil, nunca intentando inventar una cara nueva, sino buscando mantener o recobrar lo que uno fue.